Hoy el tiempo ha sido soleado,
aunque ayer fue un poco borrascoso.
Al final todo ha sido soleado,
el cielo ha sido bondadoso.
Poemas dedicados a objetos cotidianos II
Ganador 2ºC
Ese era el lápiz con el que le gustaba dibujar a Marco. Marco era un niño con una sonrisa especial, siempre estaba alegre su sueño era ser pintor. Marco tenía solo a su madre porque a su padre no lo conoció ya que, antes de que él naciera, murió por un acidente de tráfico.
A la madre de Marco le costó mucho superarlo, pero Marco siempre le sacaba una sonrisa. Una mañana lluviosa, Marco se encontraba mal, no tenía ni siquiera una pequeña sonrisa. Su madre se preocupó mucho por él y lo llevó al hospital. Cuando le dieron la terrible noticia, la madre de Marco empezó a llorar. Entonces él le preguntó qué pasaba y su madre le dijo que tenía cáncer. Marco echó la cabeza hacia abajo unos segundos, miro la cara de su madre y le sonrió diciéndole que no pasaba nada, que lo iba a superar.
Cada mañana se levantaba la madre de Marco preocupada y se iba a verlo al hospital. Él, cada vez que iba su madre a visitarlo, le daba un dibujo y le sonreía.
Una noche Marco se encontraba muy mal y los médicos no sabía ya lo que hacer. Esa mañana la madre de Marco se había levantado temprano para comprar churros para él, porque le encantaban. Cuando fue a la habitación del hospital se le cayeron los churros al suelo y las lágrimas.
Marco había muerto, pero en su mano tenía un dibujo y una carta. El dibujo era el retrato de ella y la carta decía: "No mires hacia atrás a menos que puedas sonreír, no mires hacia el futuro a menos que puedas soñar".
Un año más tarde la madre es profesora de plástica y trabaja con niños discapacitados y con problemas, pero siempre lleva en su corazón esa sonrisa que nunca se apagó.
REDACCIÓN ALFABÉTICA
ALTO, BAJO, CORNUDA, DOMÉSTICO, ESTÉRIL, FEO, GORDO, HUEVÓN, IDIOTA, JUGOSO, LERDO, MANIÁTICO, NEGRO, ÑOÑO, OPACO, PEQUEÑO, QUERIDO, RUIDOSO, SORDO, TONTO, ÚNICO, VIVIDOR, YONQUI, ZURDO.
Una mañana me encontré a mi querido primo. Había cambiado mucho en estos años de mis opacos recuerdos, ahora mi primo era gordo, bajo y feo. Con el paso de los años se ha convertido en un chico alto y con el pelo negro, pero aún así sigue siendo, maniático, lerdo e idiota.
Nos fuimos a comer a un restaurante donde nos sirvieron uno jugosos y únicos filetes. El me contó que su novia era cornuda, porque él le engañaba con muchas mujeres. Entonces lo miré con cara de asco y le dije que era un vividor y un tremendo huevón. Después de comer nos fuimos a mi casa donde mi primo se quedó a vivir un tiempo. La convivencia con él era insoportable. Él era muy ruidoso y tonto para las cosas que le convenían. Yo soy muy ñoña y doméstica, porque me gusta tener mi pequeño hogar estéril, sin suciedad.
Una noche me encontré a mi primo, pinchándose y supe que era yonqui. Unas semanas después se fue y me llegó una carta de él diciendo que por un accidente se había quedado sordo y me di cuenta de que zurdo, por la forma en que me había escrito la carta.
ABRIL ORTEGA
2ºESO D
ODIO
Odio que me hagan cosquillas.
Detesto que, en la tele hagan anuncios cuando va a pasar lo más interesante.
No me gusta nada tener que levantarme temprano para ir al instituto. Odio los lunes, es el comienzo de la semana y hay que esperar mucho hasta el sábado.
Detesto tener que hacer la cama, no entiendo para qué hacerla si a la siguiente noche la vas a volver a deshacer.
Aborrezco los programas de política, no los entiendo y me estresan.
No me gusta que me hagan esperar, pero he de reconocer que yo lo hago muchas veces.
Odio a la gente que se mete en medio de las relaciones, una relación es de dos, no tiene que haber terceras personas que den opiniones y se metan en la relación tanto que la acaben rompiendo.
Aborrezco la misma monotonía de todos los días.
Odio que la gente con la que antes pasaba tardes enteras ahora ni me mire al pasar, odio a la gente falsa.
No me gusta nada que haya gente racista en el mundo, todos somos iguales, nadie es más que nadie.
Odio las cucarachas.
No me gusta ver a gente hurgándose la nariz, es repulsivo.
Detesto a los hombres machistas, se creen los mejores sin motivos.
Odio a las niñatas que se ponen en corrillo para criticar a alguien; la verdad, a la cara.
No me gusta que los hombres lleven pantalones cortos.
Odio que me chillen, aunque yo lo hago continuamente.
No me gusta la lluvia cuando he quedado, lo estropea todo y, especialmente, mi pelo.
Detesto estar constipada, no me gusta sonarme los mocos.
No me gustan los helados de menta, saben fatal.
Aborrezco los dibujos de la tele, siempre los mismos capítulos, una y otra vez.
Raquel Espín Gallardo.
2º ESO B





